En WRP creemos en la importancia de llamarle a las cosas por su nombre y de separar lo que es ciencia de aquello que es sólo marketing. Es por eso que hoy abordamos uno de los términos más comunes y engañosos del mundo del fitness. Lo has escuchado y leído incontables veces (aunque no en este sitio). Se trata de “tonificar”. ¿Qué es esto? ¿Existen ejercicios o entrenamientos para tonificar? Lo explicamos.
¿Qué es el tono muscular?
Lo primero que hay que explicar es que el concepto de tono muscular es algo real y en el contexto de la fisiología se refiere a la tensión que exhiben los músculos incluso cuando están relajados. Esto puede parecer contradictorio pero piénsalo así: salvo por los momentos en que estás profundamente dormido, tu cuerpo nunca está completamente relajado. Si no hubiera nada de tensión en tus músculos, no podrías mantenerte erguido. Siempre exhiben un grado de tensión pasiva, incluso cuando estás en reposo.
Cuando vemos a alguien que tiene un cuerpo que luce duro o magro, decimos que está “tonificado” e inferimos que debe realizar algunos ejercicios específicos que “tonifican” sus músculos. Sin embargo, no es así como funciona el cuerpo. Ese aspecto que comparten atletas, modelos y fanáticos del gimnasio es el producto de dos factores independientes: la ganancia muscular y la pérdida de grasa.
Tonificar no existe
Los músculos no cambian de forma como respuesta al ejercicio. Sólo hay dos cosas que pueden hacer: crecer o reducir su tamaño. La forma específica que exhiben está determinada por cuestiones genéticas como sus puntos de inserción y eso no puede modificarse. Es por eso que incluso entre personas con un nivel equivalente de desarrollo muscular hay diferencias en términos de forma.
En la siguiente foto ve los bíceps de Lou Ferrigno (arriba) y los de Arnold Schwarzenegger (abajo). La distancia entre el punto de inserción del músculo de Arnold y su antebrazo es mayor que la de Lou y esto le brinda esa apariencia de “pico” a sus bíceps. No hay nada que Lou pudiera haber hecho para hacer lucir sus bíceps así, es algo genético.
Pero volvamos al tema de tonificar. Ya establecimos que los músculos sólo pueden crecer o decrecer, no cambian de forma. La segunda parte de la ecuación para obtener un cuerpo “tonificado” es reducir el porcentaje de grasa. Cuanto menor sea, más lucirán los músculos que están debajo.
Si tienes mucho músculo pero mucha grasa también, no lucirás “tonificado”; si tienes poco músculo y poca grasa, tampoco. Por tanto, la única forma de conseguir el aspecto al que suele aludirse con esa palabra es llevar a cabo ambos procesos: ganancia muscular y pérdida de grasa.
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¿Cómo ganas músculo? Con entrenamiento de fuerza, una sobrecarga progresiva y consumo adecuado de proteínas. ¿Cómo pierdes grasa? Necesitas un déficit calórico. Hacer ambas cosas de forma simultánea es complicado (pero no imposible), es por eso que los fisiculturistas suelen realizar fases de carga y luego de definición (bulking y cutting).
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¿De dónde vino al idea de tonificar?
Hay incontables entrenamientos allá afuera que se promueven como “diseñados para tonificar”. ¿Por qué? Hay dos razones muy simples. La primera es que resulta más sencillo decir “tonificar” que explicar todo lo que viste arriba. Es un término que permite hacer como que sabes lo que estás diciendo sin que sea el caso.
En segundo lugar, a muchas mujeres les suele asustar la frase “ganancia muscular”. De inmediato piensan que lucirán como fisiculturistas si un entrenador les sugiere que deben ganar músculo. “Tonificar” es un término de marketing que hace más atractivo el concepto para este público específico. Se creó con el objetivo de atraer a las mujeres a los gimnasios. Así de simple.
Si eres mujer y estás leyendo esto debes saber que ganar músculo no significa que “lucirás como hombre”. De hecho, si bien el músculo no es más pesado que la grasa (un kilo es un kilo, no importa de qué sea), sí es más denso. Esto implica que ocupa menos espacio. Como consecuencia, si ganas músculo y pierdes grasa, quizá sigas pesando lo mismo o incluso un poco más, pero lucirás más compacta y tu ropa te quedará grande.
Si llevas a cabo ese proceso, quienes te vean te dirán que “luces tonificada”. Ahora sabes que lo que quieren decir con eso es que pasaste por un proceso de recomposición corporal, ganando músculo y perdiendo grasa, y esto no se debe a ciertos entrenamientos o ejercicios tonificadores, no importa qué diga tu #FitFluencer favorito.
En resumen
El término “tonificar” en realidad no alude a ningún proceso biológico real. Para conseguir un aspecto atlético, magro y fuerte, como el que tienen aquellas personas que dirías que lucen cuerpos tonificados, se necesitan dos ingredientes: ganancia muscular y pérdida de grasa. Es la combinación de esos dos factores lo que te lleva hasta ese punto. Ahora lo sabes, mejor llamémosle a las cosas por su nombre.